Formación experiencial

Formación experiencial

La metodología experiencial es mucho más que formación práctica.  

El desarrollo de habilidades complejas en un entorno organizativo requiere algo más que una formación práctica.

Incluso la experiencia continuada no es necesariamente útil para hacer progresar una habilidad. Identificar la manera “correcta” no siempre es posible cuando se trata de enseñar habilidades complejas. Habilidades como el liderazgo, la escucha, la gestión de conflictos…, implican una comprensión integrada y holística de nuestras acciones y no una simple disgregación de la habilidad en comportamientos o indicadores de competencias.

El aprendizaje experiencial parte de la experiencia del participante, no de conocimientos y/o teorías ya elaboradas.  No trabajamos a priori con un modelo “ideal” de cómo liderar, negociar o planificar. Sin embargo, cada participante tendrá mucha más información de cómo él o ella lidera, negocia o planifica. El feedback, tanto del propio participante, como del facilitador y del grupo proporcionará nueva información y distinciones para desarrollar cualquier habilidad o competencia.

Con ello se refuerza la investigación, y la posibilidad de responder flexiblemente en diferentes contextos y situaciones, desarrollando nuevos patrones de aprendizaje y de cambio.
 
La metodología experiencial es mucho más que formación práctica.  Significa trabajar desde la propia experiencia y explorar nuevas comprensiones acerca de nosotros mismos y de nuestra manera de hacer, pensar o sentir.